El Real Decreto-ley 16/2025 para 2026 introduce cambios clave en pensiones, cotizaciones y despidos, afectando directamente a la gestión laboral y los costes de las empresas.
El Real Decreto-ley 16/2025 surge nuevamente en el contexto de una situación estructural: la prórroga de los Presupuestos Generales del Estado y la necesidad de tomar medidas urgentes que eviten vacíos normativos en áreas especialmente sensibles. En el ámbito laboral y de la Seguridad Social, el texto no introduce cambios radicales, pero sí refuerza decisiones clave que influirán en la gestión empresarial, la planificación de costes laborales y la protección social a lo largo de 2026.
La norma actúa como un puente: mantiene reglas, ajusta parámetros y, sobre todo, gana tiempo para un escenario de mayor estabilidad normativa que, de momento, no termina de llegar.

Pensiones: Revalorización, límites y mínimos
Uno de los pilares del RDL 16/2025 es la actualización de las pensiones públicas, que no puede quedar automáticamente cubierta por la prórroga presupuestaria. Por ello, el Gobierno recurre de nuevo al real decreto-ley para garantizar su revalorización.
Incremento general del 2,7 %
Las pensiones contributivas del sistema de la Seguridad Social y del Régimen de Clases Pasivas se incrementan un 2,7 % desde el 1 de enero de 2026, en línea con la media interanual del IPC. El objetivo es claro: preservar el poder adquisitivo sin introducir distorsiones adicionales en el gasto público.
Límite máximo y pensiones mínimas
Se fija el límite máximo de pensión en 3.359,60 euros mensuales (47.034,40 euros anuales), mientras que las pensiones mínimas y no contributivas se actualizan conforme a tablas detalladas que distinguen situaciones familiares, edad y grado de incapacidad.
Este ajuste, aunque técnico, tiene impacto directo en colectivos especialmente sensibles y condiciona la aplicación de complementos por mínimos, que siguen sin consolidarse como derecho permanente.
Cotizaciones Sociales
Más allá de las pensiones, el RDL 16/2025 introduce modificaciones relevantes:
Bases máximas y mínimas de cotización
La base máxima de cotización se fija en 5.101,20 euros mensuales, mientras que las bases mínimas se actualizan automáticamente conforme al incremento del SMI, incrementado en un sexto adicional. Este mecanismo refuerza la conexión entre salario mínimo y cotización, trasladando el ajuste de forma casi automática al sistema.
Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI)
El MEI continúa su despliegue progresivo: en 2026, la cotización alcanza el 0,90 %, repartida entre empresa y persona trabajadora. Aunque su impacto unitario es limitado, acumula efectos y consolida una vía adicional de financiación del sistema.

